Desarrollo: El desarrollo educativo es el cumplimiento de cada una de las etapas o
edades normativas de la educación, hasta su fase final, que deber ser la
formación técnico-profesional, al lado de cada uno de los factores
socio-económicos que participan en la formación del educando con calidad.
Un desarrollo educativo con calidad,
reflejara en el contexto de socialización y el clima educacional de la
población en su conjunto.
Diseño educativo: Consiste en trazar el camino y
generar los medios para poder llegar desde el punto en que se detecta la
necesidad hasta el punto de desempeño deseado. Se trata de un sistema de apoyo
que favorece la eliminación de barreras físicas, sensoriales, afectivas y
cognitivas para el aprendizaje y la participación de los alumnos.
Es necesario identificar el por qué se producen
esas barreras, qué se puede hacer para que no se vuelvan a originar y cómo
desarrollar las medidas, programas y políticas necesarias para avanzar hacia la
igualdad de oportunidades de los ciudadanos.
Innovación: es el proceso a través del cual
esas nuevas ideas son transformadas en algo útil para quienes trabajan en un
campo. La innovación supone presentar algo nuevo, o mejorado, o ambas cosas. La
intención general de la innovación es beneficiosa. Es la creatividad aplicada.
La innovación puede ser el objetivo, pero el proceso para alcanzarlo tiene que
partir de la imaginación y la creatividad.
Evaluación:
La evaluación es la determinación sistemática del mérito, el valor y el
significado de algo o alguien en función de unos criterios respecto a un
conjunto de normas. La evaluación a menudo se usa para caracterizar y evaluar
temas de interés en una amplia gama de las empresas humanas, incluyendo las
artes, la educación, la justicia, la salud, las fundaciones y organizaciones
sin fines de lucro, los gobiernos y otros servicios humanos.
Consideramos
que la adecuada sería una evaluación formativa, que es una actividad sistemática y continúa, que
tiene en cuenta todo el proceso de enseñanza. El papel de los evaluadores es
tratar de mejorar una secuencia pedagógica que está todavía en desarrollo,
orientando, evaluando y acompañando durante dicho proceso.
Según
la Declaración Universal de derechos Humanos, se considera que: “La libertad,
la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la
dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los
miembros de la familia humana”.
En
el artículo 26, declara que toda persona tiene derecho la educación, además ésta debe ser gratuita.
También toda persona tiene igualdad al acceso de estudios superiores, en
función de los méritos respectivos.
El
objetivo de la educación será el desarrollo de la personalidad humana y el
fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales;
también favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las
naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de
las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
Por
último, los padres tendrán el derecho preferente a escoger el tipo de educación
para sus hijos.
Hace
ya, más de 25 años, se redactó la Constitución Española, con el objetivo de
recoger en un documento el tramado de la vida de un país. Un cuarto de siglo
después la constitución sigue vigente, pero, cada vez más hay principios de la
constitución que se están viendo cuestionados. ”Todos tienen el derecho a la
educación.”. Derecho vs igualdad, tenemos el derecho a ser seres educados, pero
no tenemos todos la igualdad de oportunidades para hacerlo, esto ya es una
incoherencia.
“La
educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el
respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y
libertades fundamentales.” La educación hoy en día se está convirtiendo en un
maniquí que se pone la chaqueta del partido que esté en el poder. En 20 años 5
leyes generales de educación sin ninguna llegar a un consenso ni a un buen
sistema educativo.
“Los
poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus
hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus
propias convicciones.” ¿Los padres de un niño hindú, están en las mismas condiciones
que las de un niño cristiano?¿Y las de un niño islámico en qué condiciones se
encuentra en la escuela?
“Los
poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una
programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los
sectores afectados y la creación de centros docentes.” La LOMCE resume la
participación de la comunidad educativa
en mero órgano consultivo, sin capacidad para tomar decisiones.
Para
conseguir una escuela inclusiva es necesario trabajar una serie de estrategias
por ello nos basamos en las que propone Melero (2006):
La
primera estrategia es devolverles a todos
los niños/as su derecho a aprender: para esto el profesorado deberá de
cambiar su forma de pensar, ya que cada niño tiene unas competencias cognitivas
diferentes y además los alumnos son influenciados por el entorno que les rodea.
Por ello, no hay que adaptar a los alumnos/as a la educación, sino adaptar la
educación a los alumnos/as, siendo esta una educación de calidad. Partiendo de
ahí tendremos una sociedad mucho más justa, sin impedimentos ni barreras para
que todos los niños estén en igualdad de oportunidades. Por otro lado, nosotros
pensamos que es de vital importancia ver a todos los niños como aptos para
aprender, y no clasificar. Es importante también romper con los moldes de lo
tradicional, es decir, trabajar cooperativamente, no basar nuestros
aprendizajes en libros de texto únicamente, no estar sentados en parejas, sin
tener ningún contacto con los demás, etc.
La segunda estrategia es aprender mientras enseñamos con
esto el profesor es el primer interesado en encontrar las estrategias más
correctas ya que el beneficiario de que éstas florezcan son ellos mismos. Los alumnos pasarán de ser meros receptores
de información a construirlas ellos mismos. El docente tomará el papel de guía
y junto al alumno construirán el conocimiento. Habrá un feedback entre
alumno-profesor.
La tercera estrategia es el cambio en
el papel del discente, ya que este debe trabajar en ámbitos educativos de
distintas etnias, religión, género, etc. El trabajo del discente pasa a ser más
creativo y original debido a los trabajos en grupos mediante proyectos,
talleres, etc. Dejando atrás su papel de únicamente ser la persona encargada de
la transmisión de conocimientos y evaluar.
Cuarta
estrategia, el currículum ha dejado de ser únicamente los materiales de
aprendizaje portadores de la información y se convierten en generadores de
actividades de reflexión y de acción. El material de aprendizaje ahora va
dirigido a un mayor desarrollo cognitivo, el cual enseña a pensar para poder
actuar correctamente. Este cambio genera que en la escuela haya un aprendizaje
cooperativo mediante interacción de todos, sacando conclusiones juntos,
trabajando juntos, escucharse y convivir, forman el aprendizaje cooperativo,
dando lugar a que todos tengan el papel protagonista, y con las mismas
oportunidades en la construcción de los conocimientos mediante el proceso
dialógico.
Por
último y considerada más importante para que una escuela inclusiva sea posible
es tomar conciencia de que la educación inclusiva es un compromiso con la
acción y no sólo un discurso teórico. Para ello hay que ser consciente de las
barreras que impiden la inclusión en la escuela, como son las barreras
políticas, barreras culturales y barreras didácticas.
Por
un lado, pensamos como Melero, que para poder trabajar la inclusión, es
derribar las barreras que la impiden. Barreras políticas, que marcan el camino
de la educación y barreras culturales que son la verdadera esencia de esta.
La
inclusión se ve perjudicada por todas las vendas que la sociedad del siglo XXI
aún no se ha quitado. Tener vendas en los ojos quiere decir no aceptar la
realidad, no aceptar como normal un niño con discapacidad, o sacar del aula a
un niño árabe para que aprenda mejor. Significa no saber conseguir aprendizajes
significativos, no salirse de lo normal, no ser innovador…
Por
tanto debemos ver la escuela inclusiva y pública como un motor que equipare las
desigualdades sociales y como un medio educativo con el que llegar al verdadero
aprendizaje. Consideramos que si todos ponemos de nuestra parte esta escuela
inclusiva sería posible ya que depende de todos nosotros, no únicamente
profesores y alumnos, sino las familias y en general la sociedad.
Este
será nuestro reto como futuros pedagogos, fomentar la inclusión para intentar
mejorar la sociedad.
El
compromiso ético de la escuela pública, es buscar las barreras que impiden la
el respeto, la participación, la convivencia y el aprendizaje de los niños y
niñas. Por ello debemos buscar las estrategias para reconducir la inclusión.
Pero no es fácil ya que implica cambios en el profesorado, el alumnado, la
familia, el currículo, las organizaciones del tiempo y el espacio, las
evaluaciones, etc., en este caso vamos a hablar de cómo podríamos cambiar la
organización del tiempo y el espacio que fomenten la inclusión en una escuela
pública.
Primero
y lo más importante, vamos a pensar que esta organización debe favorecer la
conversación y el diálogo, porque como dice Melero, Caterí y Piedad (2011):
“El
aprendizaje se produce cuando las personas se relacionan y se comunican, ya sea
en asamblea o en grupos diversos, heterogéneos”
En
fin, ¿y si en vez de ser como el modelo tradicional con las sillas delante de
la mesa del profesor, fuera todo diferente, en círculo, donde todos nos veamos
las caras y podamos conversar juntos? Lo común conforta, lo diferente estimula.
Por una escuela inclusiva, donde lo diferente encierra grandes oportunidades de
aprendizaje.
En una escuela pública tradicional, el horario semanal es similar al de la imagen. Sin embargo, nosotros consideramos que en una escuela inclusiva no debe haber un horario establecido donde se realicen separaciones de asignaturas, es decir, creemos que debería haber un tiempo establecido para el recreo o los descansos y otro tiempo que se emplee para realizar proyectos, trabajos cooperativos, asambleas, etc. En este horario, no hay separaciones de asignaturas ya que en una situación problemática entran todas las materias unidas.
El
principal valor que debemos fomentar en
el otro, es el reconocimiento de la persona en sí, con sus características
propias, sus potencialidades y sus debilidades, partiendo de esa base, podemos
trabajar la inclusión. Podemos
nombrar infinidad de valores que fomenten la escuela inclusiva, tolerancia,
solidaridad, honestidad, perseverancia, equidad, pero ninguno llega realmente a
la raíz del problema sin contar con la presencia del reconocimiento del otro.
Hay
que tolerar todas las situaciones que en
una escuela se creen, pero si reconocemos las características de la otra
persona, este problema se resolverá más fácilmente, De la misma manera, podemos
ser solidarios, ¿Por qué somos solidarios? Porque creemos que hay diferentes
escalas, no reconocemos al otro como igual a mí, por eso debemos ser solidarios
cuando veamos que todos somos iguales, que tenemos características diferentes
pero a la vez muchas similitudes que en una sociedad cooperativa se desarrollan
muchísimo más.
La
educación en valores es muy importante, ya que a través de ellos, podemos
llegar a la verdadera realidad de la educación, Por eso, los niños deben tener
claro lo que son, lo que son los otros, y reconocer al otro como igual que él,
ya que así y fomentando todos los valores inclusivos llegaremos a la VERDADERA IGUALDAD.
La
inteligencia no es algo con lo que nacemos,
sino que la inteligencia considerada como el desarrollo de los procesos
cognitivos es aquella que se adquiere y desarrolla si los contextos educativos
así lo permiten. Cada persona además de la carga intelectual que posea puede
adquirir funciones cognitivas, las personas necesitamos de la cultura y del
medio para poder realizarnos y crecer como independientes. Lo importante es el
desarrollarse como personas y aprender a realizar tareas y salir de los
problemas, esto se aprende a través de la cultura. A las personas que se les omite la cultura,
se le están quitando o negando los principales instrumentos que todas las personas
necesitamos para desarrollarnos.
Según
LOPEZ MELERO, M. (2010) dice:
“Desde
una educación con un enfoque histórico cultural:
1.El
desarrollo no se produce de forma natural, sino cultural.
2.La
unidad de las leyes del desarrollo en los sujetos normales y en los
“retrasados" Todas las personas nos desarrollamos, ya sea de una forma u
de otra.
3.Una
visión colectiva del conocimiento
4.El
niño resuelve cualquier cuestión de conocimiento con la ayuda de otro.
5.Conocimiento
espontáneo y conocimiento específico.
En
primer lugar vemos conveniente, definir qué es la Educación democrática y que
implica esto.
La
Educación Democrática es más que asambleas de alumnos, el voto en las aulas y
la generación de reglas internas por los alumnos. Es un movimiento que lleva
los principios de la democracia a la estructura escolar, esto implica una total
modificación de la forma en que concebimos la escuela. La Educación Democrática
se basa en el respeto a los niños y a los jóvenes. La Educación Democrática
ocurre cuando se honra y se reconoce a los niños como individuos que participan
activamente en su camino por la educación. La Educación Democrática es una
educación basada en el sentido, la relevancia, la alegría, la comunidad, el
amor, y los derechos humanos.
En
este apartado vemos conveniente, incluir una de la metodología que hemos
trabajado en clase y lo hemos vivido en primera persona, como es el trabajo por
proyectos, siguiendo el planteamiento del Proyecto Roma.
Trabajar
mediante proyectos de investigación, es el fundamento del aprendizaje. Estos
son un modo de aprender a aprender en cooperación. Es algo dinámico que primero
se imagina (pensar) y después se construye (acción).
Esta
metodología favorece el aprendizaje autónomo de todo el alumnado, mediante la
toma de decisiones reales y el desarrollo de las estrategias para “aprender a
aprender”, tales como: planteamiento de situaciones problemáticas y su
explicación, búsqueda de información, trabajo compartido en grupos
heterogéneos, comunicación horizontal, conocimiento y comprensión del entorno.
Con
este procedimiento de trabajo, lo que pretendemos es que las niñas y los niños
sean conscientes de su propio proceso de pensar a través de procesos de
reflexión y autocorrección; es decir, que adquieran un proceso lógico de
pensamiento. Pero también pretendemos que construyan sus criterios y puntos de
vista personales para modificar sus pensamientos y sus acciones y, en
consecuencia, para fortalecer su competencia para tener juicios correctos y
para aprender a tratarse entre sí de manera razonable y respetuosa.
La
metodología en el aula depende del modelo de escuela que deseamos construir. En
nuestro caso una escuela democrática, intercultural, laica, inclusiva, pública,
educativa… y, lógicamente, pensamos que lo podemos conseguir a través de los
proyectos de investigación. Este modo de
aprender a aprender en cooperación permite a todo el alumnado aprender a pensar
y aprender a convivir.
En
una escuela democrática el papel del docente no va a ser el de transmisor de
unos conocimientos que los alumnos van a tener que memorizar, sino que los
alumnos van a construir el conocimiento. Los conocimientos serán construidos de
forma cooperativa entre profesor y discente.
Según LÓPEZ MELERO, M.
(2010, Pp. 8) considera que el currículo de una escuela pública debe quedar
claro que:
“Se ha probado que un
sistema de enseñanza basado exclusivamente en medios visuales y que excluyese
todo lo concerniente al pensamiento abstracto, no sólo no ayuda al niño
retrasado a superar una capacidad natural, en el pensamiento visual se ahogan
los gérmenes del pensamiento abstracto en estos niños. El niño retrasado
abandonado a sí mismo, no puede alcanzar ninguna forma evolucionada de
pensamiento abstracto, y precisamente por ello la tarea concreta de la escuela
consiste en hacer todos los esfuerzos para encaminar al niño por esta dirección, para desarrollar lo que le
falta” (VYGOTSKY, L. 1986, p.35)
Este
fragmento de Vygotsky, es bastante claro. Estamos totalmente de acuerdo en que
el doble currículum no es la solución, por eso creemos que fomentar un espacio
donde todas las personas puedan desarrollar sus habilidades es lo idóneo. No
podemos dejar más pasar, que saquen a niños del aula, o que les pongan tareas
diferentes completamente, porque eso es agravar las diferencias…Dentro del aula
encontramos mil maneras diferentes de dar solución a nuestro problema, ¿Y es
así porque no lo hacen? Por un lado está la dificultad, es mucho más fácil
quitarse el problema de en medio, llevándolo a otro aula. También requiere más innovación,
que en muchos sitios no está bien visto. Pero si pusiéramos en un lado los
costes e impedimentos y en otra los resultados, la balanza se inclinaría hacia
los resultados sin ningún tipo de duda.
Creemos
vivir en una sociedad civilizada y moderna, que tiene en cuenta los valores
éticos y morales, pero no, no es así, no nos dejemos engañar por discursos
irreales de inclusión y de reconocimiento de las diferencias en la escuela
pública porque la realidad es totalmente diferente, es decir, como dice LÓPEZ
MELERO, M. (2010, Pp. 17):
“Ahora, el desafío es formular
los requerimientos de una escuela para todos. Todos los niños y jóvenes del
mundo, con sus fortalezas y debilidades, con sus deseos y expectativas, tienen
derecho a la educación. No, que nuestros sistemas educativos tenga derecho a
ciertos tipos de niños.” (LINQVIST, Bengt. Relator especial
de la UNESCO, 1994)
La
escuela inclusiva se trata es de eliminar las barreras que discriminan e
impiden el aprendizaje. Crear una escuela más justa, más democrático, más
humano. Una escuela donde nadie sienta la exclusión. Hablar de educación
inclusiva, desde la cultura escolar, requiere, por tanto, estar dispuestos a
cambiar nuestras prácticas pedagógicas para que cada vez sean menos
segregadoras y más humanizantes. Esto implica un cambio en la mentalidad del profesorado
respecto a las competencias cognitivas y culturales de las personas con
discapacidad intelectual, implica cambiar los sistemas de enseñanza y
aprendizaje, y el modo de desarrollar el currículum, como dice LÓPEZ MELERO, M.
(2010, Pp. 18) significa que ha de cambiar la organización del espacio y el
tiempo escolar, significa que han de cambiar los sistemas de evaluación:
"Plantear el
problema de la diversidad y de la diferencia en y ante la educación supone enfrentarse
con retos y ámbitos de significado muy polivalentes: la lucha contra las
desigualdades, el problema de la escuela única interclasista, la crisis de los
valores y del conocimiento tenidos por universales, las respuestas ante la
multiculturalidad y la integración de minorías, la educación frente al racismo
o el sexismo, las proyecciones del nacionalismo en las escuelas, la convivencia
entre religiones y las lenguas, la lucha de la escuela por la autonomía de los
individuos, los debates 'científicos' sobre el desarrollo psicológico y sus
proyecciones en el aprendizaje, la polémica sobre la educación comprensiva, las
posibilidades de mantener en unas mismas aulas a estudiantes con diferentes
capacidades y ritmos de aprendizaje, además de la revisión de las rigideces del
actual sistema escolar y de sus prácticas".
(GIMENO SACRISTAN, J.1999, p. 69)
Hay
que saber establecer unos criterios de racionalidad y de cientificidad en
función del alumnado que haya en esa clase, buscando la heterogeneidad en los
grupos de trabajo y no la homogeneidad, estableciendo el apoyo dentro del aula
y no fuera para evitar las frustraciones y comparaciones, persiguiendo el
aprendizaje por descubrimiento compartido entre coetáneos, el respeto a los
distintos modos y ritmos de aprendizaje, la sintonía de acción entre el
profesorado de apoyo y el profesorado, etc. Así el aula se convierte en un
lugar para conocerse, comprenderse y respetarse en las diferencias.